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martes, diciembre 11, 2007

Paradojas del gobierno se Zapatero. Podría ser que su gestión sólo contentase al 10% de los españoles.

Aragón Liberal 10.12.2007. Los aliados de Zp. Por: Federico Rodríguez





Encuesta del ABC: El 25% de los que votaron a Zapatero hoy no le votarían. Cierto o no al final se comprobará en las urnas, pero eso es muy significativo.

Apliquemos las matemáticas:

El 25% de los que le votaron no le votarían significa que mas del 65% de los españoles no están de acuerdo con su política. Entendemos que los que votaron PP tampoco comparten el sectarismo zapateril.

Un 5% de los que le votaron votarían ahora PP. Luego a pesar del carácter de Mariano Rajoy, el PP convence cada vez más a los españoles.

Pero lo más grave: el 80% de los votantes del PSOE se dicen católicos y se muestran desconcertados con la política anticristiana de su sectario presidente.

Eso lleva a que Zapatero gobernaría sólo para un 10% de españoles anticlericales y comecuras. Pero nadie le reprocha nada a la cara en su partido. Gobierna sólo para el 10% de los radicales.

Si a eso añadimos la idea de España y la disgragación que ha provocado... creo que es un caso curioso. La mayoría en el PSOE no está de acuerdo con lo que hace, la mayoría en el PSOE es católica y española... pero siguen votando por "ideología". Y creo que sería más razonable que, entre todos le echásemos y buscasen, que los hay, en las filas del PSOE personas más equilibradas para competir con Rajoy en las próximas elecciones.

frid

domingo, junio 10, 2007

Qué quieren que les diga...

Qué quieren que les diga. Estoy encantado con el hecho objetivo de que De Juana y Otegi estén en la cárcel, lugar del que nunca deberían salir si en este mundo hubiese justicia. Sí, me alegra enormemente que los asesinos, sus inductores y sus palmeros estén bajo llave.

Pero… pero me inquieta sobremanera la sensación que transmite este gobierno. Hace cosa de un mes tiempo escribí algo aquí mismo sobre la policía de Zapatero, que me valió incluso el comentario admonitorio de algún amigo, que lo consideró exagerado y casi paranoico. Pues resulta que hoy, pese a la alegría comentada, mi formación jurídica y mi ideología política me nublan esa felicidad, haciéndome notar lo siniestro e inquietante de un gobierno que, en función de cómo le soplan los vientos, es capaz de tomar decisiones absolutamente opuestas. Porque vamos a ver: hace unas semanas De Juana tenía que irse a casita, debidamente vigilado, en cuanto hubiese recuperado su peso ideal, en palabras aproximadas del ministro Rubalcaba. Hoy, el mismo asesino que se paseaba por la calle con su damisela ha vuelto a la cárcel. Otro tanto con Otegi: hasta hace poco un adalid de la paz, al que la fiscalía desbrozaba el camino para evitarle tropiezos, al modo de aquellos caballeros que tendían la capa sobre el charco para que el delicado pie de la dama no se enfangase.

¿Han cambiado Otegi o De Juana? Para nada: defienden lo mismo hoy que hace cinco, diez o cincuenta semanas. Lo que ha cambiado ha sido la actitud del Gobierno Zapatero, que demuestra día sí día también que considera las leyes meros instrumentos que aplicar o desactivar en función de hacia dónde giren las veletas de las encuestas.

Si no fuese porque empiezan a dar miedo, resultan tan patéticos que ni en las decisiones acertadas logran ya exhibir una mínima dosis de grandeza.
Germont

domingo, abril 01, 2007

Repreguntando a ZP

En la “entrevista ciudadana” a Rodríguez Zapatero con que nos obsequió TVE el pasado martes hubo muchas cosas interesantes. Una de ellas, por supuesto, los ímprobos esfuerzos del Presidente por alargar al máximo las respuestas, a fin de limitar por una parte el número de preguntas, y de lo que vulgarmente se llama marear la perdiz por otra. Si algo quedó constatado, más allá de la anécdota del precio del café, en el que en definitiva tampoco fue tan errado, es que nuestro gobernante se mueve mucho mejor en el terreno de los grandes enunciados (paz, talante, alianza de civilizaciones) que en la realidad cotidiana, mucho más aburrida y mucho más tozuda. De ahí que todas sus respuestas, por muy concreta que fuese la pregunta, navegasen etéreas y ligeras por el limbo que deben habitar los discursos altisonantes, pero vacíos, que han pronunciado todos aquellos políticos que, a falta de argumentos mejores, retozan ágiles por los cerros de Úbeda.
Me apetece destacar dos cosas: por un lado la numantina resistencia de los políticos en general, y de éste muy en particular, a ser sinceros. Y por otro, su huída, como alma que lleva el diablo, de cualquier posibilidad de inculcar en el ciudadano principios tales como el esfuerzo personal, la responsabilidad o el mérito.
La primera de las cuestiones viene a cuento precisamente del cafelito de marras. Porque vamos a ver, qué más natural que un Presidente del Gobierno de España diga “oiga, pues mire, llevo tres años como Presidente y no he dispuesto de muchas ocasiones para ir por los bares a tomar café, así que no sé decirle”. Sencillo, ¿no? Pues no: hay que dar una respuesta, aunque sea equivocada.
El otro tema me resulta más interesante: un muchacho joven y fornido, de El Masnou por más señas, con esa estética digamos progresista que renuncio a describir, preguntó, casi literalmente: “¿cuándo piensa el gobierno hacer algo para que yo pueda comprarme una casa?”. Qué ocasión perdida, Dios… Para Zapatero, por descontado, pero me temo que también para cualquier otro líder en activo. Qué ocasión de responderle, antes de explicar las medidas que el Gobierno adoptará en materia de vivienda, algo así como: “antes de responder a su pregunta, permítame que le haga yo una: ¿está usted dispuesto a trabajar duro, a dedicar las horas que haga falta, a estudiar y reciclarse a fondo para estar entre los mejores, para poder aspirar a puestos de trabajo bien remunerados; está dispuesto a ser competitivo en la economía de mercado; estaría dispuesto a cambiar de residencia y de ciudad si una buena oferta laboral se lo exigiese? ¿Está usted dispuesto a todos estos y otros esfuerzos para poder comprarse una casa, ya que tanta importancia le da a la propiedad privada?”. No me negarán que ver la cara del muchacho hubiera valido todo el programa. Pero no. Impensable. Un político, y más si es de izquierdas, jamás hará eso. Lógico por otra parte: los ciudadanos que llegan a valorar la dependencia de su propio esfuerzo suelen ser cada vez más reacios a depositar su confianza en los políticos.
Germont

Realidades

sábado, marzo 03, 2007

Hablando con los camaradas


Un artículo de Ciudadano Libre

J.L.R.Zapatero ha escogido un ambiente relajado para salir de su silencio después de dos días. No ha ido al Parlamento, no ha convocado una rueda de prensa teatral (como aquella en la que anunciaba un domingo por la tarde la retirada de las tropas). No iba con traje y corbata.

J.L.R.Zapatero ha preferido el ambiente fácil del Comité Federal de su partido para darnos a conocer sus opiniones. Con el aplauso simpático de los militantes que le ríen los chistes, sin corbata, "descamisado" como gustaba decir a un veterano diputado socialista.En camaradería, rompiendo el compromiso del cargo jurado. Así es como nos explica JLRZ su decisión política de liberar de facto a un asesino etarra, demostrando una vez más el respeto que muestra hacia la institución que representa.

Por otro lado el presidente ha vuelto a llenar su discurso de palabras huecas. Nos habla de mentira y verdad, sin ningún rubor. Es patético ver como utiliza la descalificación de la oposición como mayor argumento. Pero más dramático es oírle hablar de cómo los socialistas creen en el valor supremo de la vida. Especialmente cuando viene de un partido que nunca ha querido entrar en el debate del derecho a la vida y que ha reducido todo a posiciones emocionales y simplistas en temas tan importantes como la investigación con embriones humanos, el aborto, la eutanasia y el derecho a morir con "dignidad". Obviamente son cuestiones distintas para la gente que se plantea esos debates en todas sus consecuencias. No así para JLRZ y sus camaradas que mezclan los onceptos y utilizan los argumentos en sentidos distintos según les conviene.

JLRZ hablara de mentira y verdad. Quién no está dispuesto a definir los términos del debate con rigor y quién no tiene el hábito mental del pensamiento racional, difícilmente podrá saber de que está hablando cuando habla de mentira y verdad.Todo son palabras huecas en JLRZ. Trucos de imagen y sonido en un encuentro con los amaradas. Palabras huecas que insultan el silencio de los que deberían descansar en paz.

Ciudadano Libre