martes, abril 03, 2007

E, ON y Pizarro

Ya sabéis que El País es muy de 'los avisos para navegantes'.

Al leer el editorial de hoy me ha llamado la atención su final:

"Su último servicio al Gobierno que le nombró debería ser evitar las acusaciones innecesarias y las exculpaciones que responsabilizan a otros de los errores propios."

Es pistonudo que hable de " servicio al Gobierno "; pero lo importante es el temor implícito que refleja 'el consejo' de El País.

Zapatero ha conseguido la cabeza de Pizarro en Endesa, pero No la cabeza de Pizarro.

Nuestro turolense Pizarro ha adquirido un prestigio nacional e internacional varias veces superior al descrédito de Zapatero y su gobierno en cuestiones económicas.

A Pizarro se lo van a rifar.

En España ¿quién vendrá a invertir que no sea a especular a caballo ganador?; es decir ¿quién que no sea la mafia económica que también existe?

Ha perdido España.

José Manuel Entrecanales las ha pasado moradas con su tío y sus primos; pero peor con otros poderes económicos y con el PP. Para mí, es un vencedor ocasional; las facturas se las cobraran; tienen muchos ceros, y algunos de los callos pisados son de los que no tienen arreglo. Ha quedado UBICADO y eso se paga tarde o temprano. ¿Cómo?. Ya lo veremos


Ángel

1 comentario:

F dijo...

Los votos de ETA
5 de Abril de 2007 - 10:37:33 - Luis del Pino
¿Terminará Batasuna presentándose a las elecciones? Por supuesto que sí. El Gobierno acaba de hacer el paripé de ilegalizar la marca ASB, pero Batasuna dispone de varias otras marcas (entre ellas el PCTV) con las que concurrir a los comicios. Y tiene, además, la posibilidad de presentar agrupaciones de electores. Ante las diversas posibilidades de las que dispone, el Gobierno tiene la opción de ordenar una investigación sobre los componentes de cada candidatura presentada en un ayuntamiento e instar la ilegalización de aquéllas de las que conste la vinculación con anteriores marcas electorales de ETA, como ya hizo el Partido Popular en las elecciones municipales de 2003, que significaron el fin de la presencia de los terroristas en los ayuntamientos.

¿Hará eso el Gobierno Zapatero? Por supuesto que no. Y esa dejación de funciones terminará de arrastrar al Partido Socialista por el despeñadero al que Zapatero le dirige. Porque la vuelta de miembros de Batasuna (utilicen el nombre que utilicen) no sólo significa que el brazo político de los terroristas volvería a acceder a la financiación derivada de su obtención de actas de concejal; no sólo significa que los terroristas volverían a disponer de los recursos y servicios que los ayuntamientos pueden poner a disposición de vecinos y asociaciones; significa, sobre todo, que los terroristas volverían a tener acceso a aquellos datos de los que los ayuntamientos disponen sobre los habitantes de cada localidad. La vuelta de los batasunos a los ayuntamientos significa, en última instancia, que el Gobierno Zapatero habría puesto de nuevo a disposición de los terroristas un instrumento que facilita enormemente la tarea de información previa a la comisión de nuevos asesinatos. En otras palabras: si el Partido Socialista no impide, utilizando todos los recursos a su alcance, que los terroristas vuelvan a acceder a los ayuntamientos, pasaría a ser co-responsable de cada asesinato futuro para el que los datos previos se hubieran obtenido, total o parcialmente, a través de los concejales batasunos electos.

Si volvemos la vista atrás, el panorama es desolador: todo lo que se había avanzado en materia de lucha antiterrorista durante los ocho años que duró el gobierno del PP, se ha retrocedido en los tres años que llevamos de Gobierno Zapatero. ETA y Batasuna no podrían haber encontrado un candidato mejor para ocupar el sillón de La Moncloa. Desde luego, nadie habría defendido mejor sus intereses de lo que Zapatero lo está haciendo.

¿Cabe la posibilidad de una reacción interna en el PSOE? No antes de las próximas municipales. Sólo un auténtico descalabro socialista en los ayuntamientos y en las autonomías podría dar pie a una reorganización del PSOE, no por convencimiento (es triste decirlo), sino por mera necesidad. Es por eso que todos tenemos la obligación de trasladar el mensaje de que las próximas elecciones locales de mayo son mucho más que una elección de concejales y diputados autonómicos: las próximas elecciones locales son un auténtico referendum sobre la política de cesión ante los asesinos de ETA.

Cada voto que se le de a un alcalde socialista será utilizado por Zapatero para decir a los españoles: "¿Veis como los ciudadanos están conmigo?". A la inversa, cada voto que no vaya a un alcalde socialista constituye una auténtica moción de censura a la política antiterrorista de un gobierno que ha conseguido resucitar a esa banda asesina a la que Aznar dejó contra las cuerdas.

Lo siento por muchos alcaldes socialistas que ninguna culpa tienen de lo que Zapatero está haciendo, pero las cosas están así: cada voto al PSOE el próximo 27 de mayo es un cheque en blanco a ETA.