viernes, marzo 03, 2006

Sobre el expolio fiscal


1.-“Cataluña paga más impuestos que otras comunidades”. Los territorios no pagan impuestos. Los pagan los ciudadanos, y los ciudadanos catalanes pagan exactamente los mismos impuestos que los andaluces, los extremeños o los valencianos. Y si en algún tributo pagan unos más que otros, es en aquellos que están transferidos a la comunidad autónoma. Por ejemplo, impuesto sobre sucesiones y donaciones, impuesto sobre actos jurídicos documentados y transmisiones patrimoniales. O en los que dependen del ayuntamiento: IAE, basuras, IBI,... Nunca en los que gestiona la administración central.

2.-“Cataluña aporta al Estado más de lo que recibe”. Bien. También un ciudadano más “rico” que otro aporta al erario público más de lo que recibe, y probablemente hace incluso un uso mucho menor de los servicios públicos. Y también un país más rico aporta a la Unión Europea más recursos que uno pobre, que es receptor de ayudas. Si este principio de que el “rico” pague más que el “pobre” es válido y aceptable para individuos y para países, ¿por qué no ha de serlo a nivel de comunidades autónomas?

3.-“Cataluña necesita más recursos para sobrevivir; otras comunidades están dando un importante salto adelante que Cataluña no puede dar porque debido a su aportación al Estado no le quedan recursos suficientes para sus propias necesidades”. Cataluña marca sus propias necesidades. Es el mismo argumento que se oye en las encuestas del tipo “el 90 % de las familias españolas no llega a final de mes”. Bueno, pues dependerá de los gastos que se haya impuesto en función de los ingresos de que disponga. Dicho de otra forma: si Cataluña marca entre sus prioridades la policía autonómica (cuando este servicio estaba perfectamente cubierto por policía nacional, y es algo de lo que no dispone la mayoría de las demás comunidades); disponer de un segundo canal autonómico, cuando ya tiene uno enormemente deficitario (mientras las demás comunidades tienen, a lo sumo, uno); desarrollar una intensísima política lingüística (que otras comunidades no necesitan); desplegar una actividad internacional insólita para una comunidad autónoma; financiar selecciones deportivas “nacionales”,... Si Cataluña, decimos, escoge estas prioridades de reafirmación y construcción nacional y no otras, es normal que no pueda disponer de recursos para necesidades distintas, como la sanidad, la enseñanza, las comunicaciones, ...

4.-“La balanza fiscal nos es desfavorable”. Habría que ver qué se entiende por balanza fiscal, pero sobre todo cómo se calcula. Se supone que el punto de partida es el de los impuestos que pagan los ciudadanos y empresas radicados en Cataluña. Pero siendo así, ¿no habría que ver dónde se soporta en realidad el esfuerzo, el coste de ese impuesto? Es decir: si una empresa radicada en Barcelona tiene su mayor cliente en Segovia, será desde Cataluña desde donde se pague el IVA de las operaciones de esa empresa, y por lo tanto se imputará a Cataluña el pago a la hacienda Pública. Pero ese IVA se habrá cargado en las facturas al cliente segoviano, actuando la empresa barcelonesa como mera recaudadora del tributo. ¿No es más cierto, entonces, que es el cliente de Segovia el que ha soportado el coste del IVA? Para ser más exactos deberíamos ir incluso más allá en el tema de este impuesto concreto, pues finalmente la carga del gravamen recae sobre el consumidor final, viva donde viva.

Si nos referimos por ejemplo al impuesto de sociedades, tendremos que el domicilio de la empresa marcará la “nacionalidad” del pagador, pero no la del generador de la riqueza. Así, por ejemplo, si la OPA de Gas Natural prospera, y esta empresa catalana pasa a controlar el suministro eléctrico de prácticamente toda España, los impuestos se pagarán desde Barcelona. ¿Serán impuestos “catalanes”, y deberá reclamarse por lo tanto que reviertan en la propia Cataluña?
Y si nos referimos a la contrapartida, es decir, a las inversiones del Estado en Cataluña, tendremos dos problemas. Uno, ya señalado antes, el de explicar porqué no es justo que se invierta más en zonas pobres que en zonas ricas. Sobre todo desde la perspectiva del nacionalismo de izquierdas que se supone gobierna Cataluña. Dos, cómo valorar por ejemplo infraestructuras que discurren por varios territorios, como el AVE, o un trasvase

2 comentarios:

Berlin Smith dijo...

Observaciones:

- en lo de las teles, si tienes en cuenta que la tele de Mallorca, Murcia, Aragón, Asturias y Extremadura o están empezando a construir edificios o llevan menos de un año, la mayoría tenía dos: la andaluza, la catalana, la vasca, la valenciana y la madrileña. Sólo la gallega y la canaria estaban con uno... si no contamos el satélite, pero casi no tiene costes. Aunque los tiene.

- hay un tema más importante que siempre se obvia: empezáis bien, los impuestos los pagan los individuos... pero nunca se dice que el gasto lo decide el parlamento con los representantes de todos los ciudadanos. Y que Cataluña está representada por un importante número de diputados. ¿Alguien les ha preguntado que votan? ¿Alguien ha mirado los registros del congreso? A lo mejor hay sorpresas. Eso sí, no todos nacionalistas. Lo mismo se puede decir del parlamento catalán.

- Bajo la excusa del expolio (sin cifras comparadas con el déficit de Madrid, el gran coco, pero que en el imaginario nacionalista es la succionadora española) se oculta un mala distribución del gasto. Claro, hacen falta dos canales públicos en catalán para defender la lengua.

Anónimo dijo...

Extraordinaria fotografia de Antonio Brufau (Repsol) fotografiado bajo retrato Che Guevara en el post Petroleras latinoamericanas tratan de hacerse con YPF, dentro del blog http://bajaenergy.blogspot.com/