Aclaremos que significa rescate
la policía rescató a los rehenes.
el socorrista rescató al niño que había caído a la piscina.
mira lo que he rescatado del desván.
Este es el blog colectivo de la asociación "Foro Liberal. Ciudadanos para una democracia activa"
Aldon nos expresa muy bien sus inquietudes en forma de preguntas que también nosotros las compartimos.
Un amigo me comentó que "en otros países" un político cumple su mandato, está un tiempo en el candelero y se va... y no pasa nada. En España, desde el 78 son "siempre los mismos"... o mejor "se van sustituyendo los caídos".
Pensábamos que la clase política española es "fundamentalmente" doctrinaria. Se han empeñado a enseñarnos tanto a "pensar" como "cómo pensar". Así los nacionalistas como Pujol o Arzallus inventaron "historias" modificando la realidad e implantando en sus pueblos respectivos tanto un nuevo ideal: el separatismo; como una nueva razón de sus vidas: el amargor histórico, la deuda histórica, el agravio social.
En otro orden de cosas, los socialistas de Zapatero se han empeñado en un "Programa global" de inculturación, dentro "por ahora" de un sistema democrático pero que tiene todos los visos de ser una especie de "adoctrinamiento marxista tipo mediados del siglo XX" con inclusión de viejos odios del XIX.
Podría ser que algo de esto se deba a la cantidad de ex-seminaristas que copan todavía la vida política, personas que eran "guías del pueblo" desde el púlpito que han pasado a serlo desde el parlamento. Y su "deformación profesional" les lleva a considerar al ciudadano como una especie de "fiel laico" de sus inventos teóricos.
Decía Rajoy que Zapatero se ha dedicado más a gobernar sobre lo que no hay demanda social y ha ignorado lo que realmente importa al ciudadano. Corrigiendo su tesis, diré que Zapatero y esos "políticos doctrinarios" han optado como prioritario el cambiar el pensamiento de la gente, el "manipularla", el "control de las mentes" en vez de gobernarla, ayudarla en sus necesidades materiales, atender a su bienestar.
Normalmente los primeros revolucionarios lo hacen con corbata desde una tribuna universitaria... "sus hijos, los adoctrinados" son los que cogen la metralleta y se suben al monte para aplicar de modo radical e inmediato sus doctrinas.
Al final... como dice la vieja sabiduría hebrea "vanidad de vanidades"... o bien "no hay nada nuevo bajo el sol"... pero de esas "viejas maneras de manipular" surgen nuevos dolores y esclavitudes para el hombre de hoy.
frid
Juan Carlos Girauta, Cristina Losada y Pepe García Domínguez han creado heterodoxias.net:
"Al día siguiente de la revolución habrá que ir pensando en divertirse" (Paul Lafargue)
Yo me arriesgo a predecir que el índice de participación va a situarse en parámetros similares a los de otros procesos electorales. Porque si bien es cierto que los asuntos considerados más cercanos para los ciudadanos han estado al margen de la campaña, no es menos cierto que el debate político centrado en la situación que se vive en el País Vasco -y por ende, en toda España-, como consecuencia de la política antiterrorista del Gobierno de Zapatero, será capaz de movilizar a una parte importante de los ciudadanos. Al menos, en eso confío.
Es verdad que hay hartazgo; es verdad que mucha gente está cansada del mismo debate, de la eterna confrontación; es verdad que a mucha gente le desalienta que se desaproveche esta oportunidad electoral para saber de verdad lo que quiere hacer el candidato a alcalde que nos pide el voto. Pero también es verdad que ese debate municipal hace tiempo que ha perdido una parte de su interés, sobre todo teniendo en cuenta que la tendencia mayoritaria del voto termina no teniendo nada que ver con el Gobierno que se constituye a partir del día siguiente de las votaciones. Los ciudadanos somos conscientes de que la incidencia del voto en la conformación de las mayorías de gobierno de un ayuntamiento o región es cada vez menor. Salvo que una formación consiga mayoría absoluta, los pactos entre los minoritarios sustituyen ya de una forma alarmantemente cotidiana el designio de la mayoría. Por supuesto que es democrático; pero no es lógico que ocurra así por norma. Carece de sentido democrático profundo que una candidata o candidato a alcalde llegue a obtener la mitad menos uno de los votos para regir los destinos del ayuntamiento y termine siendo alcalde o alcaldesa alguien que obtuvo menos de la mitad de esos apoyos. Esto tendría arreglo si los alcaldes fueran elegidos directamente. Ése es una cuestión sobre el que convendrá reflexionar en el futuro.
Por eso de que estamos en día de reflexión, quiero llamar la atención sobre la evolución del debate de esta campaña: dónde estamos y cómo y por qué hemos llegado hasta aquí. Porque no hemos llegado a esta situación de crispación y violencia por generación espontánea o sin poderlo evitar. El clima de violencia que hemos sufrido tiene culpables y también tiene responsables políticos.
Esta campaña empezó a tener este sesgo preocupante hace mucho tiempo, justo cuando empezamos a temer que el Gobierno iba a permitir que ETA se colara en las instituciones. Pero el terreno estaba preparado desde antes, justo desde que todos comprendimos que el gran pacto de Estado sobre política antiterrorista para derrotar a ETA había sido sustituido por un acuerdo entre el PSOE y los nacionalistas e IU para favorecer un final dialogado con ETA. A partir de ese momento, todas las piezas del puzle del proceso de paz empezaron a encajar aunque hiciera falta cambiar sobre la marcha el dibujo final. Lo importante era «salvar el proceso». Por eso, el zulo era un «proyecto de zulo»; el robo de armas en Francia, «una acción puntual»; los tiros en Aritxulegui, «una mascarada para su gente»; las cartas de extorsión a empresarios «no se podían verificar»; el atentado contra la ferretería de un concejal de UPN, «un asunto personal», y el atentado de la T-4, «un accidente».
En ese ambiente de constatable permisividad hacia ETA -no hace falta que recuerde los episodios de Otegi o De Juana Chaos-, se empezó a extender el temor de que el Gobierno iba a permitir que, de alguna manera, ETA volviera a las instituciones democráticas.
Si repasáramos todo lo que ha ocurrido desde las primeras declaraciones del Ejecutivo asegurando que eso no ocurriría hasta el día de hoy, concluiríamos en que se ha producido un enorme fraude a la verdad y a la ley, que ha tenido como protagonistas principales a la Fiscalía General del Estado, al Gobierno y a la dirección del PSOE.
Sería imposible en este espacio repasar todas las declaraciones de los miembros del Gobierno y de la dirección del PSOE -desde el presidente hacia abajo- afirmando cada vez con mayor contundencia que, si Batasuna quería presentarse a las elecciones, tendría que cumplir la ley. Al principio decían «y condenar la violencia». Después, retiraron ese apartado para quedarse sólo con el cumplimiento de la ley porque, como luego se ha demostrado, la Fiscalía utiliza la ley como un chicle y ahí cabe lo que el Gobierno quiere que quepa. Cuando más contundente era la declaración, más se relajaba la exigencia de cumplimiento de la norma. Cada declaración del Ejecutivo o del PSOE provocaba un nuevo gesto de chulería de Batasuna; cada nuevo órdago de Batasuna era respondido por el Ejecutivo y el PSOE con una rebaja en las exigencias. Y así llegamos a la esperpéntica situación en que Fiscalía y Abogacía del Estado impugnaron sólo una parte de las listas de ANV, permitiendo que se presenten en sus feudos tradicionales, declinando iniciar la ilegalización de ANV e impidiendo al Supremo y al Constitucional pronunciarse sobre el conjunto de las listas etarras y del nuevo partido que lo sustenta.
Pero las cesiones no acabaron ahí. A partir de que los etarras se garantizaron esa presencia, la escalada de presiones ha ido en aumento. No me refiero en este momento a las presiones ejercidas sobre los candidatos constitucionalistas; me refiero a los chantajes a que han seguido sometiendo al Ejecutivo. ¿Que dice el fiscal en El País que si piden el voto para ANV desde Batasuna habrá motivos para actuar contra el conjunto del partido? Pues al día siguiente Barrena pide el voto, el fiscal se la traga, y los portavoces del PSOE y del PSE dicen que lo que diga un dirigente de Batasuna es una opinión particular. ¿Que el ministro de Justicia va de mitin al País Vasco? Pues los proetarras intentan boicotearlo, y el ministro arremete contra el PP y dice que los batasunos de ANV hacen campaña como el resto de las fuerzas políticas democráticas. ¿Conoce el señor Bermejo a algún militante del PSOE que salga por las noches por el País Vasco, Alcalá de Henares o Granollers a pegar a los candidatos del PP o a quemar sus sedes? ¿Que le ponen un artefacto explosivo al coche del candidato socialista Josean Elola? Pues el secretario de Organización del PSOE dice que aún no sabe si es un atentado terrorista o un acto de kale borroka, que es, según él, «matizadamente diferente». ¿Que no hay respuesta ni del Gobierno ni del PSOE hacia lo que publican todos los diarios respecto de los contactos entre los socialistas y ETA en los últimos meses, a los pactos sobre Navarra, sobre la mesa de partidos, a los ruegos de que no hubiera atentados durante la campaña...? Pues la mesa de Batasuna al completo pide el voto para ANV. Y la Fiscalía, la Abogacía del Estado, el ministro de Justicia y todo el equipo, mutis por el foro.
Y así hemos llegado hasta hoy, el día de reflexión. Soportando una de las campañas más duras que yo recuerde. Y no es que no hayamos vivido otras en que no hayamos tenido que soportar una presión de los terroristas similar o mayor que en ésta; la diferencia es que ahora los demócratas estamos radicalmente divididos y por eso el daño que nos hacen es mucho mayor. Lo dramático es que ellos están crecidos por los errores que ha cometido quien tiene la obligación de defender el Estado de Derecho y no por sus propios méritos; lo más desolador es que ellos perciben que es la primera vez en nuestra Historia democrática que los responsables de proteger los derechos de los ciudadanos, los que tienen la obligación y los instrumentos para hacerlo, responden a sus chantajes con esa especie de comprensión cobarde que lo único que hace es alimentar a la bestia.
No es que no hayamos soportado en el pasado tanta presión, tanto chantaje y tanta persecución como ahora. Es la respuesta la que es diferente. Antes todos nos sentíamos escudados por la Constitución y por la ley. Antes sabíamos que el Estado respondería protegiéndonos. Ahora son los más altos representantes del Estado quienes descalifican las leyes que nos protegen, estirándolas para permitir que ETA se beneficie de ellas o calificándolas de «guantánamo electoral», que es tanto como darles la razón a los terroristas. Por eso hoy, día de reflexión, la recapitulación de la situación en que nos encontramos no puede ser más amarga ni más desconsolada. Pero también es más necesaria que nunca. Porque sabemos que esto no ha acabado; todo lo contrario: si a partir de mañana mismo no hay un giro en la política antiterrorista, lo peor está por llegar. Los terroristas le han tomado la medida al Gobierno y al PSOE. Y a partir del lunes, estarán en las instituciones. ¿Quién va a frenar entonces esto? ¿Quién va a sostener los escudos para defendernos a todos y para defender el Estado de Derecho en Euskadi y en toda España?
Rosa Díez González es eurodiputada socialista.
vía Hemiplejía moral
Por Jesús Salamanca
"Muchos ciudadanos creemos al socialismo capaz de todo. Y a la pregunta de si pueden ser capaces de eso también, la respuesta es sencilla: sí, también, y más. Si fue capaz de ‘matar a la libertad’, su hermanastra,..."
Se nos ha dicho en muchas ocasiones que el fin de ETA estaba cerca. Casi se nos daba a entender que estaba dando sus últimos coletazos, gracias al ‘proceso Zapatero’. Y con el teatro formado en las filas socialistas pretendían dar como cierto lo que era falso o simplemente desconocían. El ‘dúo calavera’, Joan Mesquida y Antonio Camacho, han ido de mal en peor desde que el Gobierno socialista puso en sus manos lo que no han sabido, ni saben, gestionar. El primero con los famosos zulos, donde no había armamento, sino peladillas, guirnaldas y bombillas de colores. Y el segundo, con sus desbaratadas declaraciones sobre la inexistencia de comandos en España. ¡Santo cielo, qué pandilla de mequetrefes, paletos e incompetentes!
Muchos sabíamos que ETA no había cambiado. Hoy todos ciudadanos saben que la organización terrorista y sanguinaria sí ha aprovechado la tregua-trampa para rearmarse y formar a los integrantes de la banda en el manejo de armamento y explosivos. Rodríguez ha ayudado considerablemente a la banda a ganar tiempo. El presidente ha colaborado con banda armada, al igual que Pachi López, y eso es delito en nuestro ordenamiento jurídico. Antes o después deberán responder ante
ETA está más fuerte que hace tres años. Y todo ello “gracias a la ignorancia del presidente español”, en palabras de Nicolás Sarkozy. La banda asesina tiene más y mejor material para matar, mejor formación sus integrantes, proyectos a corto y medio plazo, perspectivas de futuro y objetivos concretos. Y mientras eso sucede, los Servicios de Inteligencia españoles siguen balanceándose y ajenos a las ruines amenazas al Estado, no sé si por ignorancia, vagancia o dejadez.
La banda etarra también ha superado el problema de liderazgo. Txeroki no tiene ahora quien le haga sombra. Ni siquiera De Juana Chaos, un anciano que empieza a estorbar a la banda, como Mesquida y Camacho estorban para
Lo que quieren saber los ciudadanos es si esa inmunidad fue negociada a dos, tres o más bandas. Al igual que quieren saber si el claudicante socialismo ha aceptado ser protegido de la banda, a cambio de establecer como objetivo clave, principal y exclusivo a los integrantes del Partido Popular y cuanto esté próximo a esta formación. Las sospechas están ahí y el Gobierno socialista debe demostrar que nada ha tenido que ver en el hecho de establecer al PP como diana. En este caso, en vez de hablar de presunción de inocencia, se habla de la presunta culpabilidad ¿O sin presunta? Muchos ciudadanos creemos al socialismo capaz de todo. Y a la pregunta de si pueden ser capaces de eso también, la respuesta es sencilla: sí, también, y más. Si fue capaz de ‘matar a la libertad’, su hermanastra, además de ‘matar a
Carod Rovira negoció para los suyos en exclusiva; quedaron exentos del tiro en la nuca y del coche-bomba. Parece que ha cundido el ejemplo en el socialismo. Sea como fuere, en este momento solo el PP está a la intemperie, al igual que toda la ciudadanía no adscrita. Los representantes del ‘colmillo retorcido’ se han protegido, incluso a costa del propio ciudadano. “Señores de ETA, disparen a un ciudadano o a un ‘pepero’. A nosotros, no; somos socialistas”, como si lo estuviera oyendo. Claro que, visto lo visto, como ciudadano no adscrito, es todo un Honor estar en la diana de ‘la bestia’. Para bajarse los pantalones ya está el Gobierno de Rodríguez.
Jesús Salamanca

“Yo digo que sí a otra política antiterrorista. Digo sí a la derrota de ETA, a la actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, a la colaboración internacional y a que se cumpla la Ley” (Rajoy).
El presidente el Partido Popular, Mariano Rajoy, ha asegurado hoy que el Gobierno tendrá el apoyo del PP para evitar que Batasuna se presente a las elecciones municipales y su “oposición democrática, pero exigente hasta la saciedad” si permite que esta organización concurra a los comicios del próximo 27 de mayo porque ésta sería la “bofetada mayor” que se podría dar a la lucha antiterrorista. “Eso es lo justo, eso es ejercer la oposición y plantear la alternativa”, apostilló. Durante la clausura de un acto con militantes y simpatizantes del PP de la Comunidad Valenciana, en el que también han intervenido Francisco Camps y Rita Barberá, Rajoy ha reiterado que su partido no puede apoyar una negociación ni el pago de un precio político a una organización terrorista, tampoco lo sucedido con De Juana Chaos, ni que a Arnaldo Otegi no se le juzgue y se le absuelva, “porque el fiscal –esto es, el Gobierno- retire la acusación”. “El señor Otegi no es de mejor condición que el resto de los españoles y yo, que no se cumpla la ley, no lo voy a apoyar nunca”, añadió. Frente a esta situación, el presidente de los populares ha dicho “sí” a otra política antiterrorista, que pasa por la derrota de ETA, la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado –a quienes ha felicitado por el hallazgo esta mañana de 170 kilos de explosivos y una pistola en Navarra y Guipúzcoa- la colaboración internacional en la lucha contra la banda terrorista, el apoyo a las víctimas del terrorismo y que se cumpla la ley. UN PARTIDO ABIERTO A TODOS En este punto, Mariano Rajoy ha asegurado que España necesita un cambio político, porque “hay un problema de sentido común, de falta de sensatez y de un Gobierno que toma decisiones y fija unas prioridades que no entiende nadie” y que no sabe qué tiene que decirle a los ciudadanos. “Se han confundido las prioridades. La prioridad no era el Estatuto catalán, que no ha generado más que problemas”, continuó, “la gente no vive de la historia ni de los problemas identitarios ni de autodeterminaciones, la gente quiere carreteras, infraestructuras y, sobre todo, que no le creen problemas”. Frente a ello, ha advertido, las prioridades de su partido son la defensa de la libertad, de los derechos de las personas y la vida. “No hay nada más importante para nadie que su vida, sus derechos y su libertad”, apostilló. En este sentido, subrayó que el PP es un partido unido en torno a unas ideas y unos principios, en el que “todos tienen su sitio” y no sobra nadie. “Los únicos que pueden sobrar son aquellos que no están en la defensa de la ley, en la defensa de las personas, en la defensa de los valores y de los principios y en la defensa de una España mejor”, concluyó. CONFIANZA Por otro lado, el líder de los populares se ha refirió a la presentación ayer del lema y la cartelería con la que el PP concurrirá las elecciones autonómicas y municipales del mes de mayo. Para Rajoy, el nuevo lema del PP, que tan sólo incluye la palabra ‘confianza’, representa la “seguridad, certidumbre, horizonte de futuro, no crear problemas y atender a las personas”. “La vida es una cuestión de confianza y éste es el principal aval del PP. En el PP se puede confiar, porque la gente del PP, quienes están al frente de las instituciones y representan nuestro partido pueden no acertar, pero éste no es un partido que se dedique a crear problemas. Es un partido que está pegado a la calle y a la gente. El PP es el partido de la gente, no es el partido de la Alianza de Civilizaciones sino de los problemas de las personas”, indicó. En este sentido, Rajoy destacó que en Rita Barberá y en Francisco Camps “se puede confiar” y que, por tanto, obtendrán el apoyo de aquellos que los votaron en los últimos comicios y también de aquellos que no lo hicieron. “Hay dos modelos en España. El partido de los problemas reales, el del agua, el de la vivienda, los salarios o las pensiones. Y, por otro lado, los tripartitos, que son los partidos radicales, los de la Alianza de Civilizaciones, la Memoria Histórica o los que discuten si España es una, dos, tres ó diecisiete naciones”, indicó. “Somos el partido en el que se puede confiar y eso no lo vamos a perder nunca, porque vamos a estar siempre a la altura de las circunstancias. En Rodríguez Zapatero no puede confiar ningún ciudadano de la Comunidad Valenciana, porque no ha estado a la altura de las circunstancias, porque no ha atendido a los problemas importantes que tiene la Comunidad”, concluyó. |
Un artículo de Germont
El teniente de la Guardia Civil que comandaba el puesto de Roquetas cuando en él murió el ciudadano Rodríguez Galdeano ha declarado en el juicio que el trato ofrecido fue exquisito. Resultaba chocante oír esas palabras sobre el fondo de las terribles imágenes del cadáver, literalmente cubierto de moratones y golpes de todo tipo.
Es probable que el fallecido estuviese hasta las cejas de cocaína, es seguro que se puso nervioso cuando se le pidió someterse a la prueba de alcoholemia, es convincente que se mostrase violento y hubiese que reducirle. Ciertamente, era un hombre de cien kilos. Pero había ocho o nueve guardias, se supone que entrenados para reducir a personas en situaciones críticas.
Exquisito, lo que se dice exquisito, no parece que lo fuese el trato que recibió una persona que, ebria o sobria, acudió al cuartelillo a pedir ayuda ante un altercado que acababa de padecer, y nunca más salió con vida. Es de desear que la justicia actúe con firmeza para aislar las manzanas podridas, si las hay. La Guardia Civil no merece que generalicemos este caso aislado, lo cual hace que la ejemplaridad sea especialmente necesaria en supuestos como éste.
Un dato para tener en cuenta: la actitud de la oposición en este asunto. ¿Alguien imagina la situación a la inversa, con un gobierno conservador, y Llamazares, Blanco y López Garrido en la oposición? ¿Cuántas cabezas de ministros no se habrían pedido ya, cuántos plenos no se hubieran solicitado, cuántos reportajes se hubiesen emitido, cuántas manifestaciones no se hubiesen convocado? Un buen tema para el debate: ¿hace bien la oposición soslayando prudentemente este asunto?
Germont
Un artículo de Germont
Empiezan a relamerse de gusto, les brilla el colmillo. Hasta hace poco, la peregrina idea de procesar a Aznar por la guerra de Irak no era más que un sueño calenturiento en los blogs de la izquierda más rancia.
Pero será por la presión a que se ve sometido el gobierno en otros frentes, será por las encuestas que manejan, será por el odio rayano en el ensañamiento que profesan a quien les apartó legítima y limpiamente del poder durante ocho años, el caso es que en los últimos días ha alcanzado nivel de debate público esta posibilidad. Hoy, nada menos que Baltasar Garzón y José Blanco han entrado abiertamente en materia.
No es un disparate: sobran asociaciones radicales, fiscales teledirigidos y jueces estrella que son perfectamente capaces de arrancar un espectáculo semejante. Entiendo que en las filas de la izquierda esa posibilidad produzca sensaciones casi orgásmicas, pero deberían medir mucho los pasos que dan en ese terreno, porque ahí tal vez sí que la derecha perdería de una vez por todas sus complejos a manifestarse como tal y daría un puñetazo en la mesa. Pero insisto: oído al parche, porque el rumor va tomando fuerza y, como ya han demostrado, son capaces de todo con tal de aniquilar la imagen más sólida de la derecha española.
Un artículo de Ana Victoria Suárez
No sólo el diario estadounidense The Wall Street Journal ha criticado con ferocidad las políticas del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, en este caso antiterrorista (ver noticia). Días antes, The Economist dedicaba un artículo acerca de la progresiva descentralización de la Administración española a causa de la reforma de los estatutos de autonomía y destacaba, con algo de sorna, la denominación de "realidad nacional, incluso milenaria, de Andalucía por la que tanto socialistas como la oposición del Partido Popular estuvieron a favor".

Un artículo de Jesús Salamanca
Jesús Salamanca Alonso
El blog de Jesús Salamanca Alonso
Análisis actual en clave de política liberal
Un artículo de Jesús Salamanca
Ni Rodríguez ni Moraleda pueden alcanzar a saber lo que está sucediendo en ETA. Ni nosotros se lo vamos a contar. Como tampoco entenderán que la pacífica y civilizada manifestación de Madrid es una prueba de su ineficacia política, de la insensatez de Rodríguez, de la resurrección etarra a manos del presidente y de la actual división de la sociedad española. Ha sido un logro del retorcido sector ‘retroprogre’. Un logro del presidente es, también, que De Juana Chaos haya podido celebrar con champán, langostinos y tarta el aturdimiento del Gobierno y su ‘política de media pensión’.
De igual modo, las celebraciones del mundo abertzale durante estos últimos días son mérito del ‘fantasma’ de Moncloa. Éste ha alcanzado tal grado de encanallamiento que ha derivado en ruines decisiones, jaleadas por los Moraleda, Aguilar y Caldera, entre otros. Y apuntaladas por personajes circenses como el bachiller ‘Pepiño’ Blanco; actor secundario que no ha descubierto aún el modo de alcanzar un mínimo de protagonismo y un plus de seriedad.
Rodríguez vuelve a estar noqueado. La visión de la manifestación le habrá cabreado, sin duda. El leonés de adopción puede alabar las opiniones de Otegi, su ‘hombre de paz’; encariñarse con De Juana por ser partidario de la tregua-trampa; pero habrá sentido decepción al comprobar que la unidad de España no está de su lado, como no lo está la capacidad de convocatoria. La rebelión cívica ha tomado cuerpo. Rodríguez se ha convertido en el ‘tonto útil’ para ETA y en el ‘tonto inútil’ para los ciudadanos de buena fe. Como autor de la resurrección de ETA, para interés propio y mal calculado, ha incurrido en una actitud fascista y paranoica, más propia de un enfermo que de persona cuerda.
Pero también Mariano Rajoy ha contraído una responsabilidad con los suyos y con la ciudadanía en general. La respuesta de Madrid debe ser administrada, canalizada y cívicamente gestionada. Ni se puede parar ahí, ni se debe quedar en la mera contemplación pasiva, porque sería como desdeñar lo conseguido.
El sentido común no es el menos común de los sentidos. Y prueba de ello es el elevado grado de concentración ciudadana. La sorpresa ha calado en el Gobierno, lo que se refleja en las desacertadas declaraciones, teñidas de incomprensible odio, del todavía director de Comunicación, Fernando Moraleda, y de la vicepresidenta ‘Maritere’. Hasta el bachiller, ‘Pepiño’ Blanco, se ha asustado al no ver ‘aguiluchos’ en las banderas. Parece que esas aves, otrora fascistas y delatoras para los modernos ‘sociatas’, hace tiempo que emigraron a los aledaños del socialismo ‘monclovita’. Lo que aún desconocemos, y sigue siendo alto secreto, es si Rodríguez acabará convocando una manifestación contra las víctimas, para medir su capacidad de convocatoria y enfrentarla a la de don Mariano.
Jesús Salamanca Alonso
El blog de Jesús Salamanca Alonso
Análisis actual en clave de política liberal