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jueves, noviembre 20, 2008

¿Como nos ven desde Europa?

Por su interes, FORO LIBER@L recomienda la lectura de dos interesante artículos:

FRANQUISMO CON BARRENTINA de Cristina Losada

CARCAJADAS DESDE LONDRES de Francesc de Carreras

sábado, junio 30, 2007

Constitución Europea: Descanse en Paz

“No es necesario leer la Constitución Europea para saber que es buena”.
Juan Francísco López Aguilar – Ministro de Justicia del Gobierno de España.

Con la Constitución Europea “no habrá nunca guerras ni dictaduras". Conducirá al mundo “hacia el ideal de la paz perpetua”.
José Luis Rodríguez Zapatero – Presidente del Gobierno de España

Contra Bush y “para llevar la contraria a los nacionalistas”.
Juan Carlos Rodríguez Ibarra – Presidente de la Junta de Extremadura.

"[…] cuando nos reconciliemos con nosotros mismos el día 20, seremos una formidable máquina de hacer la paz fuera". "[…] un tratado de paz definitiva, un compromiso para no volver a matarnos nunca más, que no haya muros como el de Berlín o dictaduras como la de Franco". "[…] dentro de unos años recordaremos el día que Europa estrenó Constitución y podremos decir a nuestros hijos 'yo estaba allí'".
Alfredo Perez Rubalcaba – Portavoz parlamentario del Grupo Socialista en el Congreso.

"Aquí están todos los sueños de Europa, en una latita" de Referéndum Plus.
Miguel Angel Moratinos – Ministro de Exteriores del Gobierno de España.

"[…] la primera conclusión es que quizás los muertos de Madrid no murieron en vano, porque poco después Europa se puso de acuerdo para desbloquear su Constitución que ahora está sometida a ratificación. Quizás aquello fue un aldabonazo que nos permitió separar muchas de nuestras diferencias".
José Borrell – Presidente del Parlamento Europeo.

Sigue leyendo en Mentalmente exiliado

miércoles, marzo 28, 2007

50 años de la UE, ¿un sueño hecho realidad?


Un artículo de Reme Falaguera


Con un gran castillo de fuegos artificiales se inició, el pasado fin de semana, las celebraciones del 50 aniversario de la firma del Tratado de Roma.

A través de conciertos, encuentros para jóvenes, festivales de danza, exposiciones, obras de teatro,…que nos regalarán durante todo el año, los miembros de la Unión Europea, quieren recordar y recordarnos, los valores que hace medio siglo creyeron necesarios aunar en un proyecto común al que muchos llaman “familia europea”.

Una familia que necesitó contar con el trabajo de hombres prácticos y realistas, de hombres soñadores y llenos de optimismo que creyeron en que valores como paz, libertad, democracia, igualdad, respeto, prosperidad, justicia , seguridad, salvaguardia de los derechos humanos,etc. eran imprescindibles para la construcción de una nueva Europa. O dicho de otro modo, un proyecto sin precedentes en la historia, la Unión Europea, a la que muchos consideran un “cajón desastre” en el que conviven miembros diferentes pero iguales, respetuosos en sus diferencias pero unidos por sus raíces históricas y culturales.

Ahora bien, como en toda familia que se precie, cuando se celebran fechas tan señaladas como esta, las nuevas generaciones “exigen” a sus mayores hacer un parón, un análisis del pasado, de sus objetivos, con el único fin de entender el presente y, salvando las discrepancias, trabajar para proyectar el futuro. Un futuro en el que se maticen con claridad el qué y el cómo queremos que sea “su” Europa.

Huelga decir que para esta labor humilde y responsable toda ayuda es necesaria. Por este motivo, como ya pasó con su antecesor Juan Pablo II, Benedicto XVI, tiene mucho que decir al respecto y, como muchos católicos europeos esperan de él, no tiene ningún reparo en decirlas.

Así como Juan Pablo II nos dijo al comienzo de su pontificado a todo aquel que le quiso escuchar, "No tengáis miedo a la verdad de vosotros mismos", supongo que nadie se extrañará que las palabras que dirija a los representantes de los 27 países miembros (en una próxima sesión en el Parlamento Europeo a la que ha sido invitado por el presidente de la Eurocámara, el alemán Hans-Gert Pöttering) , sean parececidas a las que les ha recordado este fin de semana a los miembros de la Comisión de los Episcopados de la Comunidad Europea reunidos en Roma :

“No se puede pensar en edificar una auténtica «casa común», descuidando la identidad propia de los pueblos de nuestro continente. Se trata, de hecho, de una identidad histórica, cultural y moral, antes que geográfica, económica o política; una identidad constituida por un conjunto de valores universales, que el cristianismo ha contribuido a forjar, desempeñando de este modo un papel no sólo histórico, sino de fundamento para Europa”.

"Si con motivo del 50 aniversario del Tratado de Roma, los gobiernos de la Unión quisieran acercarse a sus ciudadanos, ¿cómo podrían excluir un elemento esencial de la identidad europea como el cristianismo, con el que una amplia mayoría del continente sigue identificándose? ¿No es motivo de sorpresa que la Europa actual, mientras aspira a erigirse como comunidad de valores, parezca contestar cada vez más a menudo que existan valores universales y absolutos? ¿Esta singular forma de "apostasía" de sí misma, incluso antes que de Dios, no la lleva quizá a dudar de su misma identidad?".

“Una comunidad que se construye sin respetar la auténtica dignidad del ser humano, olvidando que cada persona está creada a imagen de Dios, acaba por no traer nada bueno. Por este motivo, cada vez es más indispensable que Europa evite esa actitud pragmática, hoy ampliamente difundida, que justifica sistemáticamente el compromiso sobre los valores humanos esenciales, como si se tratara de la inevitable aceptación de un presunto mal menor. Este pragmatismo, presentado como equilibrado y realista, en el fondo no lo es, pues niega esa dimensión de valores e ideales, que es inherente a la naturaleza humana”.

“En el momento histórico actual y ante los muchos desafíos, la Unión Europea, si quiere garantizar adecuadamente el estado de derecho y promover eficazmente lo valores humanos, tiene que reconocer con claridad la existencia cierta de una naturaleza humana estable y permanente, fuente de derechos comunes para todos los individuos, incluidos los de aquellos que los niegan”

Como europea , tengo la esperanza de que muchos de nosotros empeñemos nuestra vida en hacer realidad este sueño, “contribuir a edificar con la ayuda de Dios una nueva Europa, realista pero no cínica, rica de ideales y libre de ilusiones ingenuas, inspirada en la verdad perenne y edificante del Evangelio” ,aunque no podemos negar que el trayecto no va a ser nada fácil.

Pero como dijo Chesterton: “Hay algo que da esplendor a cuanto existe, y es la ilusión de encontrar algo (valioso) a la vuelta de la esquina”.

Reme Falaguera

Debate21

Mujeres del Siglo XXI

lunes, marzo 26, 2007

50 anni di UE


Nuestro amigo Paolo di Lautreamont, acierta de pleno en su análisis sobre Europa, coincidiendo con la conmemoración del 50 Aniversario de la Unión Europea, por ello no podemos sustrarernos a reproducir este artículo publicado recientemente en su blog Le Guerre Civili.


Un artículo de Paolo di Lautreamont

Fervono i festeggiamenti per la maturità dell'Unione Europea, ma io resto antieuropeista. Preciso meglio: sono contro questa Europa.

L'Europa ha funzionato benissimo fin quando non si è data obiettivi politici. Quando c'era la CEE (e prima il MEC), le cose andavano bene, non c'era la soffocante burocrazia che ha trasformato paesi come l'Italia in feudi, non c'era la corsa ai fondi europei, soprattutto non c'era la volontà di riproporre un'Europa modellata sull'Unione delle Repubbliche socialiste [sovietiche, ndr]. Col crollo del Muro e col tentativo di salvare i partiti socialcomunisti occidentali, rifondandoli sul gorbacevismo, l'Europa è morta. Non a caso il risultato principale cui si appigliano tutti i prodi Ciampi è quello della pace che ha bagnato le sponde europee dopo secoli di guerre. Questo risultato, tuttavia, è dovuto alla marginalizzazione del continente, che a est è stato ridotto a colonia dal regime dittatoriale comunista, fino a 18 anni fa. Inoltre questo risultato è stato raggiunto da MEC e CEE. La UE, nata con l'obiettivo di presentarsi in alternativa a Russia e Usa, è inevitabilmente scivolata verso il male storico del continente, il nazionalismo, solo che lo ha fatto in maniera occulta e politicamente corretta, non seguendo più hitler e Breznev, ma lo spirito riformista ipocrita di Gorbacev. Quando nasce il progetto politico della UE viene a galla anche la prima guerra europea dopo il 1945, in Yugoslavia. La nuova balcanizzazione non si sarebbe sviluppata in modo così conflittuale se non ci fosse stato un ruolo ambiguo e interessato da parte delle piccole potenze di Bruxelles (in primis la Germania). Al solito dovette intervenire Washington per risolvere i problemi.
Anche la guerra in Iraq è stata facilitata dalle ambiguità delle satrapie europee (idem per la crisi iraniana). La UE (e la Francia più segnatamente) spezzò il fronte delle sanzioni, e prese a commerciare petrolio con Saddam. Stesso scenario di oggi, con Ahmadinejad. L'Occidente si spaccò in due, con una parte che applicava le sanzioni e la dottrina del bastone e della carota, mentre l'altra, a furia di proporre solo carote ai despoti, li illuse di essere potenti e protetti, e spinse gli USA a utilizzare solo il bastone.

Possiamo sperare in Sarkozy. Se il prossimo presidente francese spezzerà la infausta politica estera francese e restituirà all'Occidente saldezza, decisione, compattezza, la pace nel mondo avrà una chance, e l'Europa potrà tornare a occuparsi principalmente di accrescere la ricchezza dei suoi abitanti, smettendo di praticare l'unilateralismo all'esterno e smantellando l'apparato di codici e nomenklature, all'interno.

De profundis: Oggi né Il Corriere della Sera né Repubblica avevano in prima pagina un solo articolo o un occhiello sui 50 anni d'Europa unita...
Ieri sera lo speciale di Porta a Porta con Barroso e il presidente dell'Europarlamento - oltre a Frattini e D'Alema- ha prodotto un'ondata di narcolessia.

Paolo di Lautreamont

Le Guerre Civili