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miércoles, junio 27, 2007

Johan Norberg - La globalización es buena

Johan Norberg es una de las más influyentes voces liberales del momento y estuvo en España para participar en el curso 'El futuro de la democracia liberal' (pinche aquí para escuchar su conferencia, que pronunció en inglés). No hace mucho, nuestro colaborador Juan Ramón Rallo mantuvo una interesante conversación con él:

J.R.R: En cuanto a la deuda externa, ¿deberíamos condonarla o reclamarla?
J.N: Creo que hay alguna razón para defender la condonación, especialmente en aquellos casos donde los gobiernos democráticos tienen que pagar las deudas contraídas por un régimen tiránico anterior. Por consiguiente, cuando un Gobierno cambia no debería estar obligado a pagar las deudas de los dictadores que le precedieron. Además, puede suponer una oportunidad para empezar de nuevo.

J.R.R: ¿Beneficia la globalización a todo el mundo o es, como afirman los socialistas, una nueva forma de colonialismo?
J.N: Obviamente, beneficia a todas las partes; de lo contrario, no aceptarían participar. Esto sucede con todo acuerdo voluntario. Y beneficia especialmente a los países más pobres, porque pueden utilizar ideas y tecnologías que, si hubieran tenido que desarrollar por su cuenta, les habrían costado millones de dólares.

Lee el artículo completo en Lugo liberal

- Pincha aquí para ver el extraordinario documental: “La globalización es buena” en el que Norberg muestra cómo la mayor parte de los mitos sobre la globalización están fundados en la ignorancia de principios económicos básicos o en mentiras propagadas por los enemigos del capitalismo global. Norberg viaja a tres países: Taiwan, Vietnam y Kenia. El primero, que adoptó una economía de mercado hace unos cuarenta años, el segundo que comienza a hacerlo actualmente y el tercero, donde sólo se consiguen trazas de capitalismo. Las diferencias entre ellos son, desde luego abismales.

África prospera gracias a más capitalismo, paz y libertad

Avances económicos: Dos terceras partes de la población del continente vive en países que han crecido al menos un 4,5% en los últimos diez años (superior ya al de América Latina), lejos del triste 2% de las décadas de los ochenta y los noventa del siglo XX; la entrada de capital extranjero se ha duplicado en pocos años, hasta alcanzar los 19.000 millones de dólares, mientras que el envío de remesas de los inmigrantes asciende a 8.000 millones de dólares anuales. A corto plazo, las perspectivas son halagüeñas: la OCDE calcula que la economía africana crecerá un 5,7% este año y a un ritmo ligeramente superior el que viene. El Foro Económico Mundial, reunido esta semana en Ciudad del Cabo, va más allá al vaticinar para 2007 un aumento del PIB continental del 6,7%, que sería el mayor en la historia reciente.

Avances políticos: África también ha hecho grandes avances en el terreno político. Hace 25 años sólo tenía tres democracias: Senegal, Botsuana y Mauricio. Hoy, más de 40 países celebran elecciones, y a pesar de que muchos de esos procesos no son precisamente ejemplares, contribuyen a mantener cierta estabilidad política.

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miércoles, mayo 30, 2007

"La mitad de Deplhi se ponía de baja por enfermedad... en Carnaval"

La libertad de expresión peligra en la Bahía de Cádiz y a un periodista lo tienen amenazado de muerte. Se llama Fernando Santiago y preside la Asociación de la Prensa de Cádiz, la Federación de periodistas andaluces y es columnista de El País. Manos anónimas escriben amenazas contra él. Le desean, entre otras cosas, que le envíen al País Vasco para que regrese a Cádiz dentro de un traje de madera. Además, circulan pasquines por la factoría con su artículo ‘Cobazos’ y, anotado a un lado, la dirección de su casa y la matrícula de su vehículo.

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martes, abril 24, 2007

Oops! I did it again (by Gerardo Malespina)

Escrito por un amigo de Luis I. Gómez

Dijo Benito Mussolini a los diputados comunistas en 1921: «Entre nosotros y los comunistas no hay afinidades políticas pero hay afinidades intelectuales. Como ustedes, consideramos necesario un Estado centralizado y unitario que imponga una disciplina de hierro a todas las personas. Con esta diferencia: que ustedes llegan a esta conclusión por la vía de la lucha de clases, y nosotros por la vía del concepto de nación.» [“Comunism”, Richard Pipes]

Dijo un progre por ahí: «Pero de ahí a presuponer que todos los regímenes totalitarios son socialistas, y encima darle la vuelta al calcetín y presuponer que todo sistema socialista es totalitario es como vivir en el maravilloso país de simplelandia

Oh-my-God! Esteeeemmm… Las afinidades señaladas por el socialista Benito Mussolini no son sólo “intelectuales”, sino completamente políticas, ideológicas. Difieren en “la vía”; no en los métodos ni en la “conclusión” (Estado totalitario). La propaganda y el culto a la personalidad son similares en el fascismo y el nazismo, por su origen socialista. No es necesario dar vuelta ningún calcetín. El sistema socialista (o comunista, que nadie se ofenda), es totalitario por definición. Cuba, por ejemplo, es la recreación de la “utopía socialista”. No es un invento mío. Lo dicen todos los simpatizantes mundiales del régimen. Si en España hubiera ganado la guerra civil el bando “republicano” (que de republicano tenía sólo el nombre, ya que en sus filas militaba nada menos que el PCE), quizá todavía habría una momia en el trono (envuelta con la bandera roja). La Brigada Canina del PCE (ya que no existiría el PSOE), se quejaría por algún “bloqueo” económico; en las plazas habría estatuas de Carrillo; en las autopistas habría carteles gigantes de Carrillo (a lo Lenin, Stalin, Mao); en los colegios los niños estudiarían vida y obra de Carrillo. ¿En los sellos? Carrillo. ¿Qué votarían los españolitos y españolitas en las “elecciones” (votaciones)? Carrillo. Y así y así.

Como habría unanimidad, llegaría el siglo XXX y los españolitos y españolitas seguirían admirando a Santiago Carrillo. Bueno, más o menos como ahora con Franco. ¿Quién desenterró la momia de Franco? Los españolitos y españolitas progres. Por nostalgia, por lo que pudo haber sido y no fue. Les encanta la dictadura. Los pone nerviosos la libertad (ajena). Ay, ¡qué tiempos aquellos… los de la clandestinidad! ¡Añoramos aquella disciplina de hierro! Queremos que nos traten como niños. ¡Necesitamos un dictador! Uno que barra con esas lacras que joden y joden con las libertades individuales, y esas mariconadas burguesas. Aclaro, antes de que le dé un ataque de pánico a alguien, que en España no existe tal cosa. Zapatero, es sólo un progre. (España no es un Estado socialista; Cuba sí es un Estado socialista, y así lo establece su Constitución hecha a medida del Partido). El progresismo es la consecuencia del vacío ideológico experimentado por el socialismo; es una desesperada secuela ante la evidencia del fracaso rotundo del paradigma socialista. Sólo quedan los gestos, las pancartas, los eslóganes. Es decir: no son socialistas, son sólo hipócritas que, en la práctica, hacen todo lo contrario a lo que pregonan. Hoy, los verdaderos socialistas son marginales. A los progres, lo que les queda del socialismo es la rémora totalitaria; eso de aplastar al que piensa diferente, de tratarlo con una supuesta superioridad moral (que da risa).

En cuanto a lo de “derecha” e “izquierda”, eso ya huele a rancio -precisamente- por el auge del progresismo. Los progres (no los verdaderos socialistas), no se oponen a la propiedad privada ni a las libertades individuales, no, no, no. Se oponen a la propiedad privada y a las libertades individuales de los demás. De ahí la hipocresía. No conozco un solo intelectual progre que no disfrute de la economía de mercado. De eso viven. De ahí la hipocresía. No conozco un solo intelectual progre que esté dispuesto a sufrir en carne propia el sistema socialista cubano. Prefieren vivir en países donde haya libre mercado y donde nadie les “expropie” sus derechos de autor. De ahí la hipocresía. No conozco un solo progre que emigre hacia la “patria socialista”, sino que prefieren emigrar hacia países con economía de mercado, propiedad privada, etc. De ahí la hipocresía. Perdón por la reiteración, pero a los hipócritas les cuesta darse cuenta de que lo que dicen y lo que hacen no coincide. A ver si alguno por ahí lo reconoce. Lo dudo. En fin.

Por otro lado, lo de “derecha” e “izquierda” es una forma demasiado imprecisa y contradictoria para interpretar el mundo. Quienes se definen como “de derecha” en un país, coinciden -a veces- con las propuestas de quienes se definen como “de izquierda” en otro país. Y viceversa. Ejemplos al respecto hay muchos. Los que sí son asombrosamente “coherentes” (en su incoherencia), son los progres de cualquier país. Y aquí viene otro punto interesante. No es casual que, entre quienes detestan “lo progre” (como fenómeno cultural), haya tanta variedad de puntos de vista sobre todas las cosas, frente a “lo progre”, tan uniforme en su manera estúpida y maniquea de ver esas mismas cosas. Entre los no-progresistas hay gente a favor y en contra del desarme civil, a favor y en contra del aborto, a favor y en contra de la pena de muerte, a favor y en contra de la eutanasia, a favor y en contra del “matrimonio gay”; hay liberales y conservadores, religiosos y no religiosos, etcétera. La diferencia está en que lo dicen, mientras los progres posan (como algo que no son); y se les nota. Siga leyendo »


Luis I. Gómez

Desde el exilio